RIDLEY KANZO SPEED

3,099.00 

La bicicleta de gravel Ridley Kanzo Speed GRX800 ha sido construida por el personal de Ridley. Cuenta con el cuadro de carbono que le proporciona ligereza en su construcción. Gracias a la transmisión Shimano GRX800 2×11 velocidades, y las ruedas Forza Norte para freno de disco, la bicicleta proporciona un excelente rendimiento durante la práctica deportiva. La horquilla Forza Oryx Disc le ofrece seguridad y control para que puedas disfrutar al máximo de tus rutas. La geometría está diseñada para adaptarse tanto a la morfología masculina como femenina. Combina una sofisticada estructura en los tubos que agrega eficiencia, así como un plus de aerodinámica gracias a los perfiles que adaptan.

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Aunque las bicis de grava prácticamente acaban de llegar, su popularidad no deja de crecer. ¿Hay una combinación mejor que la de aventura y ciclismo? A nosotros nos parece que no. Ridley fabrica una bicicleta que combina estos dos aspectos con maestría. ¿Coincidencia? Creemos que no. Con una bicicleta de grava podrás manejarte en cualquier terreno, a tu propio ritmo. Pero, ¿por qué el nombre «Kanzo»?

Kanzo (o canzo) es una palabra que se remonta a los tiempos de los trovadores, que eran los cantantes y los poetas de la Edad Media. Gente que viajaba mucho y vivía todo tipo de aventuras para luego convertirlas en historias sobre caballeros, o incluso en historias de amor. Al volver a su pueblo, narraban sus aventuras a los habitantes, y utilizaban tres géneros para contar sus historias. El más utilizado era el «Kanzo/Canzo». Al hacerlo, movían comunidades enteras, la gente estaba pendiente de cada palabra que los trovadores les decía.

Al igual que los trovadores, en Ridley queremos animar a los ciclistas a salir con sus bicis. A descubrir nuevos lugares o a redescubrir otros que ya creían conocer.

Kanzo Speed
La Kanzo Speed es la respuesta de Ridley a aquellos que desean escaparse del pelotón en una de las muchas carreras sobre grava que afloran como setas. Piense en las 200 millas de la Dirty Kanza de Kansas y en la encarnizada lucha de los participantes por cruzar la línea de meta en primer lugar. La holgura de 36 mm de la llanta está más orientada a la competición, pero deja suficiente espacio para diferentes reglajes con un amplio espacio en el cuadro para instalar guardabarros.

Gracias a su estable geometría, esta bicicleta se adapta como un guante a las secciones largas y más rectas de las pistas. Las fijaciones ocultas para bandejas y guardabarros en el cuadro y la horquilla dan un aspecto limpio a la bicicleta cuando no se utiliza.

Los ejes pasantes en el cuadro y la horquilla añaden rigidez a la conexión entre la bicicleta y las ruedas. Los frenos de disco de montaje plano permiten controlar la bicicleta en todas las condiciones, tanto en carretera como campo a través.

Tecnologías

Frenos de disco
Los frenos de disco son una de las evoluciones más nuevas y vanguardistas en el ciclismo de carretera. Agregan ese nivel de seguridad extra para cualquier usuario, al saber que siempre se puede frenar bajo demanda. Son igualmente fiables en todas las condiciones climáticas. La facilidad de frenado es un verdadero plus, especialmente cuando las manos están congeladas y apenas puedes usarlas. Un pequeño tirón del manillar te permitirá modular la velocidad. Al no tener necesidad de frenar sobre la superficie de la llanta, se reduce el desgaste por uso. Esto permite que las ruedas alcancen un rendimiento muy superior.

Ridley Carbon
Aquí en Ridley, nos fijamos estándares extremadamente altos. Y todo comienza por la selección de la materia prima. Utilizamos solo carbono de la mejor calidad disponible, que le compramos a Toray. Es el fabricante de carbono líder del mundo, y principalmente provee a la industria aeroespacial. Los grados de carbono de alto módulo que usamos van desde el más maleable de 24 toneladas, que le proporciona mayor flexibilidad y comodidad al cuadro, hasta el de 60 toneladas, que es el más rígido.

Al desarrollar nuestros productos de carbono, seguimos estrictamente el principio de “la forma debe supeditarse a la función”… hasta el más mínimo detalle. Al crear un cuadro, primero analizamos la función exacta que debe cumplir, cómo se utilizará y cómo debe sentirse para el ciclista en todos los escenarios posibles. A continuación, diseñamos la forma del cuadro, con un cuidado extremo en lograr las curvas exactas, las líneas y el espesor variable de cada tubo. Por último, está la distribución del carbono. Combinar los grados de carbono para obtener una bicicleta que transmita la sensación exacta es como armar el más intrincado de los rompecabezas 3D. Por lo general, se necesitan cientos de pedazos de carbono ensamblados en algunas docenas de capas.

Luego de terminar este rompecabezas, el resultado es una máquina perfectamente ajustada para su tarea específica. Cada una de nuestras bicicletas de carbono ejemplifica este nivel de atención al detalle extremo.